Reserva Nacional de la Sociedad Civil La Casita Feliz – El Refugio de Sumapaz

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Ser emprendedor es un proceso complejo  de mucha disciplina y trabajo, pero hacerlo en temas ambientales es aún mas exigente por diversos temas, que van desde lo económico  hasta lo legal. Es por ello que estos espacios y reconocimientos que un Diario tan prestigioso como El Espectador con su proyecto Bibo nos brinda son de vital importancia por visibilizar nuestras metas y avances.

Hace unos años cuando iniciamos nuestro sueño de tener una Reserva nuestro objetivo era diferente, esperábamos poder llevar muchas personas a conocer el páramo en toda su esencia y magnitud y mostrales la importancia de este ecosistema en nuestras vidas, pero conocedores de la falta de conciencia ambiental que aún tenemos, la carencia de vías de acceso e infraestructura le dimos  un giro a nuestro enfoque y hoy por hoy hemos logrado generar todo un tejido social alrededor de nuestro propósito y objetivo que es: educar, preservar, restaurar y proteger nuestro páramos.

Somos conscientes que la educación ambiental debe ser el pilar fundamental para dar a conocer la importancia de nuestros páramos y por ende del agua, por ello dentro de nuestros planes de manejo en la reserva hemos diseñado varias estrategias para tal fin; para lo cual contamos con aliados estratégicos de gran importancia como nuestro Ejercito Nacional, infuenciadores, las Universidades, la comunidad de las veredas Curibital y Arrayanes, Conservación Internacional, Jóvenes emprendedores y  medios comunicación.

Gracias al apoyo de las entidades mencionadas y manos amigas hemos logrado crear actividades y eventos como  Conversatorios en la Universidad Javeriana donde hemos visibilizado una de las problemáticas mas graves que vienen deteriorando nuestros páramos como lo es el Retamo Espinoso, una planta invasora que llegó al país hace cincuenta años y que apenas estamos reconociendo la gravedad del daño que viene causando a nuestro ecosistemas.

En la búsqueda de soluciones hoy estamos de la mano con el proyecto INVOCU (Invasor Ocupante) , la Universidad Distrital , Conservación Internacional y la comunidad adelantando todos los estudios y procesos necesarios para elaborar con la Biomasa del Retamo Espinoso productos como papel biodigradable, MDF y  empaques, lo cual también se ha complementado con un diplomado dirigido el Ejercito Nacional y la Escuela del Destino que es una de las de mayor influencia en la zona, donde se hacen talleres prácticos con salidas de campo y de reconocimiento de la problemática que viene generando el Retamo Espinoso, estas salidas pedagógicas se realizan en las instalaciones del Biter (Batallón de Entrenamiento y Reentrenamiento Militar) de la localidad de Usme donde hay mas de 100 hectáreas infestadas de esta planta; hoy por hoy hemos llevado al lugar mas de mil estudiantes de diversos colegios con quienes complementamos la actividad con campañas de reforestación, además las personas que nos visitan donan libros para el los soldados y el batallón.

 

En cuanto a la Reserva, la cual cuenta con 100 hectáreas plenamente preservadas y conservadas, hemos tenido la visita de ecólogos, ONG, ambientalistas, medios de comunicación que nos han ayudado a realizar un gran inventario de Flora y fauna del lugar el cual para nuestra fortuna cuenta con especies nativas y aves como águilas paramunas lo cual la convierte en todo un ejemplo de restauración pasiva, pues este predio fue afectado hace algunos años por la tala de frailejones pero gracias  a denuncias de logró frenar el proceso y hoy está en su estado natural, lo cual nos convierte en guardianes y protectores  no solo de este mágico lugar  si no de todo el entorno que nos rodea.

Como complemento a estas actividades educativas y pedagócias hoy hemos creado en un predio privado ubicado en la parte baja de la vereda Arrayanes  y en las instaciones del Biter, un aula pedagógica y ambiental  donde estamos enseñando como cultivar de manera orgánica y  realizar campañas de reforestación a través de un Vivero donde se cultivan plantas nativas ; todo de la mano con la comunidad aprovechando sus saberes y conocimientos ancestrales. Las hortalizas, frutales,  aromáticas y plantas ornamentales son una gran opción económica para mitigar y compensar el gran daño que también se ha causado a esta zona por los cultivos extensivos de papa y el ganado y son una opción de vida para los campesinos y una alternativa de subsisistencia sin afectar el ecosistema.

Hoy estamos seguros que vamos por buen camino, que estamos aportando nuestro grano de arena para tener un mejor país, que sea consciente de la riqueza hídrica que nos rodea, y que las nuevas generaciones entiendan que si no se “apropian” del cuidado y protección de nuestros páramos, al igual que muchas especies y ecosistemas que están desapareciendo; el Frailejón y todo el bosque solo parte de nuestra historia así hoy contemos con el páramo más grande del mundo.