RENOVACIÓN DEL PARQUE EÓLICO JEPÍRACHI Y LAS MINI CENTRALES HIDROELÉCTRICAS LA VUELTA Y LA HERRADURA EN EL ESTÁNDAR INTERNACIONAL DE CARBONO MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO

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EPM ha sido pionero en Colombia en la incursión de proyectos en los estándares internacionales de carbono. En 2004 registró el parque eólico Jepírachi (ubicado en territorio indígena Wayuú del municipio de Uribía en La Guajira) y las mini centrales hidroeléctricas La Vuelta y La Herradura (localizadas en inmediaciones de los municipios antioqueños de Cañasgordas, Frontino y Abriaquí), en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés).

El MDL, enmarcado en el Protocolo de Kioto[1], permite que se construyan y operen proyectos que mitiguen las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en países en desarrollo y que, luego de expedidas las Reducciones de Emisiones Certificadas, puedan ser vendidas a los Estados que adquirieron compromisos específicos en la mitigación del cambio climático, o a las empresas allí establecidas. Para ello, el proyecto debe estar validado y verificado con el fin de demostrar que las reducciones se lograron en el período declarado. El mercado de carbono representa entonces una alternativa para que las entidades de países en desarrollo puedan aprovechar una oportunidad de negocios.

Estos proyectos de EPM han demostrado entre 2004 y 2018 que su operación, a partir de recursos hidroeléctrico y eólico, disminuye la emisión de GEI que pudieron haber sido arrojados a la atmósfera, en caso que la energía que generan hubiera sido abastecida por centrales térmicas u otros modos de producción de energía contaminantes.

Dado que en el MDL es factible que los proyectos estén inscritos hasta por tres períodos crediticios, en 2018 EPM elaboró los documentos necesarios para la renovación de estas iniciativas en el estándar y estimó las emisiones reducidas por su operación entre 2019 y 2025, teniendo en cuenta la generación de energía proyectada para este período y la determinación del factor de emisión de las plantas de generación de energía en el país entre los años 2015 a 2017. A su vez, contrató una Entidad Operacional Designada (empresa especialista en el tema que está avalada por el MDL para efectuar dicha renovación), que revisó y validó la documentación y los cálculos, con la rigurosidad exigida por el estándar y la aplicación de los principios de imparcialidad y enfoque basado en la evidencia.

En julio de este año EPM recibió la notificación de UNFCCC acerca de la renovación de estos proyectos en el MDL, de manera que sea posible verificar las emisiones reducidas año vencido y que la empresa pueda seguir ofreciendo Certificados de Emisiones Reducidas – CER- a entidades interesadas en el mercado nacional e internacional.

Las mini centrales La Vuelta y La Herradura captan el agua del río La Herradura y la utilizan mediante una generación en cadena, es decir que el recurso hídrico pasa por la turbina Francis de eje horizontal de la mini central La Vuelta, con una capacidad instalada de 12.4 megavatios (MW). Luego de haber generado energía, el agua es devuelta a la misma fuente y cinco kilómetros aguas abajo es captada para generar energía en la mini central La Herradura, que tiene dos turbinas Francis de eje horizontal con una capacidad total instalada de 21.08 MW. El promedio anual estimado de emisiones reducidas por la operación de estas mini centrales es de 84,221 toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) y la reducción total estimada para el tercer y último período crediticio (2019 – 2025) es de 589,547 tCO2e.

Por su parte, el parque eólico Jepírachi aprovecha el viento de La Guajira para generar energía eléctrica. Tiene una capacidad nominal de 19.5 MW que es suministrada por 15 aerogeneradores. El promedio anual estimado de emisiones reducidas es de 35,018 tCO2e y la reducción total para el tercer período crediticio (2018 – 2025) es de 245,125 tCO2e.

La expedición de estos Certificados de Emisiones Reducidas, así como su posterior comercialización para que terceros se eximan del impuesto al carbono o para que mitiguen sus emisiones de GEI, están enmarcadas en la Estrategia Climática de Grupo EPM: “negocios resilientes y carbono eficientes”. Este Grupo Empresarial reconoce que el cambio climático es una de las mayores amenazas para la permanencia de la vida humana en el planeta y por ello, desde 2016, se trazó la meta de lograr una operación carbono neutral al año 2025.

Ser carbono neutral implica contrarrestar o remover de la atmósfera, a través de diferentes medidas, tanto CO2equivalente[2] como el que se agrega a partir del desarrollo de las operaciones que realiza la empresa, de modo que el resultado del balance entre las emisiones generadas y las evitadas o compensadas sea neutral.

El Grupo EPM arroja CO2e a la atmósfera cuando consume combustibles fósiles (para la generación de energía eléctrica y la operación de su flota vehicular y equipos de trabajo estacionario), genera emisiones de CO2 y CH4 en los embalses (según su antigüedad y el piso térmico en el que están ubicados), consume energía eléctrica o tiene emisiones de hexafluoruro de azufre (SF6), gases refrigerantes existentes en los equipos de aire acondicionado y CO2 en los sistemas para la extinción de incendios. También emite CO2 a partir de las pérdidas de energía en las redes de transmisión y distribución eléctrica, entre otras fuentes.

Esta acción responde al Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 “Acción por el clima”, cuyo propósito es adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

[1] Acuerdo internacional legalmente vinculante que inició su funcionamiento desde 2005, con el propósito de reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en todo el mundo.

[2] La masa de los Gases de Efecto Invernadero (dióxido de carbono CO2, metano CH4, óxido nitroso N2O, hidrofluorocarbonos HFC, perfluorocarbonos  PFC y hexafluoruro de azufre SF6, según el Protocolo de Kioto) emitidos es medida por su equivalencia en CO2; así, para poder sumar estos gases entre sí se expresan en su valor equivalente en dióxido de carbono, multiplicando la masa del gas en cuestión por su potencial de calentamiento global.